La gran invalidez es el grado máximo de incapacidad permanente. Se reconoce cuando, además de no poder trabajar, necesitas la ayuda de otra persona para actividades básicas de tu vida diaria. Reconocerla supone una pensión mayor y un complemento destinado a cubrir esa ayuda, por eso el expediente exige un cuidado especial.
Si tú o un familiar estáis en esta situación, un abogado laboralista puede preparar la solicitud, recurrir una denegación y pedir la revisión del grado. La primera consulta es gratuita.
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Es una incapacidad permanente, derivada de enfermedad común o profesional o de un accidente, que por sus pérdidas anatómicas o funcionales, te obliga a necesitar la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, asearse, comer o desplazarse. Es un grado más alto que la incapacidad permanente absoluta, y se diferencia de ella precisamente por esa necesidad de ayuda. Puede reconocerse, por ejemplo, en enfermedades neurodegenerativas, lesiones medulares o secuelas graves de un accidente.
Si aún no estás seguro de qué grado te corresponde, revisa los cuatro grados en nuestra página de incapacidad permanente.
La pensión por gran invalidez equivale al 100% de la base reguladora, la misma que la absoluta, más un complemento económico para remunerar a la persona que te atiende. Tu base reguladora depende de las cotizaciones de los últimos años, por lo que la cifra exacta es personal. En la primera consulta te damos una estimación orientativa.
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Deben reflejar de forma concreta las ayudas que necesitas para el día a día.
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por la sede electrónica de la Seguridad Social si dispones de certificado digital o Cl@ve, o en un CAISS, junto con tu documentación laboral.
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si te citan, con tus informes a mano.
4
Si te deniegan o reconocen un grado inferior, aún puedes recurrir: consulta qué hacer si te deniegan la incapacidad.
La gran invalidez puede revisarse si tu estado mejora o empeora. Si has empeorado, puedes pedir un grado superior o el reconocimiento de la gran invalidez; si el INSS inicia una revisión de oficio, conviene preparar bien tu documentación médica y no acudir al reconocimiento sin asesoramiento.
Además de la pensión de la seguridad social, algunas personas con gran invalidez pueden acceder a ayudas de dependencia o a prestaciones de las comunidades autónomas. Son trámites distintos con requisitos propios, pero la resolución de gran invalidez suele ser un buen punto de partida. Te orientamos sobre cuáles puedes pedir.
Es el grado más alto de incapacidad permanente: además de no poder trabajar, necesitas ayuda de otra persona para actividades básicas de la vida diaria. Da derecho a una pensión vitalicia equivalente al 100% de la base reguladora y a un complemento para la persona que te atiende.
Lesiones o enfermedad graves y definitivas, necesidad de asistencia de otra persona para actos esenciales, un periodo mínimo de cotización y un expediente médico que lo acredite de forma concreta.
Reúnes los informes, presentas la solicitud ante el INSS, pasas el reconocimiento si te citan y esperas la resolución. Si es negativa o te reconocen un grado inferior, puedes recurrir. Nosotros preparamos el expediente y nos encargamos de todo el trámite.
La pensión vitalicia del 100% de la base reguladora más un complemento por necesidad de asistencia. La cifra exacta depende de tus cotizaciones.
Se solicita ante el INSS aportando informes médicos que acrediten el cambio en tu estado. Si el INSS la inicia de oficio, conviene preparar el reconocimiento con asesoramiento jurídico.
En las dos no puedes trabajar en ninguna profesión. La diferencia es que en la gran invalidez necesitas además la ayuda de otra persona para las actividades básicas de la vida diaria, y por eso se añade un complemento a la pensión.
Sí. Un abogado laboralista prepara el expediente, redacta la solicitud, controla los plazos, te acompaña en el reconocimiento y recurre si es necesario.
No tienes que afrontar este proceso solo. Llámanos, escríbenos por WhatsApp o rellena el formulario y te contestamos para concertar tu primera consulta gratuita, en persona o por teléfono.